Félix Auger-Aliassime está sin entrenador. Frédéric Fontang dejó el equipo tras casi diez años de colaboración, una decisión que deja al cuarto del mundo desacompañado en plena recta final de la temporada sobre cancha dura.

El canadiense debuta en el Masters 1000 de Montreal la próxima semana. Después, Cincinnati. Ambos torneos preparan el camino hacia el US Open, último Grand Slam del año, donde también competirá sin entrenador fijo. Solo evaluará opciones y definirá un sustituto una vez concluido el certamen neoyorquino.

La transición resulta incómoda. El cambio de superficie, el ritmo competitivo y los ajustes tácticos exigen estabilidad técnica, prioridad que la mayoría de los planteles busca en el segundo semestre. Auger-Aliassime opta por lo contrario: tres torneios consecutivos — Montreal, Cincinnati, Nueva York — sin comandante técnico estable.