Bernard Tomic volvió a levantar un trofeo. El australiano de 33 años venció el Challenger de Lincoln, en Nebraska, y puso fin a un ayuno de ocho años sin títulos de peso.

El triunfo contradice el tono de los últimos años del tenista, marcados por polémicas fuera de las canchas y resultados modestos en el circuito. Cuestiones legales y declaraciones controvertidas poblaron el período. El torneo del Medio Oeste estadounidense funcionó como excepción en la fase final de su carrera.

De la élite a los Challengers

Tomic llegó al 17º lugar del ranking de la ATP. De ahí en adelante, se desplomó. Osciló entre el circuito principal y los Challengers, sin afianzarse en ninguno de los dos.

El tenista no tiene previsión de retorno a las competiciones. Su próxima aparición dependerá del calendario de Challengers de las próximas semanas.